LA RUTA HACIA LA RESTAURACIÓN
La solución no es electoral; es una operación de ruptura y reconstrucción estructural sin la participación de la nomenclatura MUD-PSUV.
"Venezuela dejó de ser un Estado, una República con instituciones y poseer un gobierno legítimo. Por lo tanto, no reconoceremos el marco legal de la Constitución de Hugo Chávez, instrumento de la perpetuación socialista promulgado de manera fraudulenta en 1999; validación que hasta hoy otorga la falsa oposición."
Para liberar a Venezuela, primero debemos liberar la mente de los venezolanos del mayor fraude jamás perpetrado: la creencia de que existe una confrontación real entre el régimen y la dirigencia política tradicional. Lo que existe es una simbiosis corporativa, un ecosistema criminal donde ambos bandos se necesitan para sobrevivir, compartiendo negocios, impunidad y el control social sobre la población.
EL FINAL DE LAS METAMORFOSIS DEL RÉGIMEN
La liberación exige la conformación de un alto comando por la Libertad, entendido como una instancia de conducción superior cívico-militar, con legitimidad ética, técnica y moral para guiar a la población en su objetivo prioritario. Este cuerpo estaría integrado por civiles probos junto a militares institucionales comprometidos con la restauración de Venezuela, bajo el principio de que la República está por encima de cualquier facción o partido.
Su función no es partidista ni electoralista, sino rectora del proceso de quiebre de la tiranía. En este sentido, el desplazamiento del modelo actual no debe ser improvisado. Este Alto Comando también tendría la responsabilidad de blindar el proceso frente a distorsiones internas, incluyendo la neutralización política y narrativa de estructuras que simulan oposición pero operan funcionalmente al sistema socialista (oppo-fiction).
El proceso de liberación de Venezuela está justificado, y convoca a la restitución del documento fundacional de nuestra patria, el principio de soberanía popular consagrado en la Constitución de 1811. Esto implica una secuencia operativa:
- Ruptura del esquema de control vigente
- Estabilización institucional
- Reconfiguración republicana
Su ejecución corresponde a venezolanos capacitados y con mérito comprobable, cuya legitimidad no deriva de estructuras partidistas ni de agendas ideológicas, sino de su compromiso con la República como fin superior.
En este marco, la conducción del proceso exige desplazar la lógica de los partidos socialistas y de la oposición cómplice o cooptada, para sustituirla por una arquitectura de liderazgo basada en competencia, integridad y responsabilidad histórica, orientada exclusivamente a la restauración del Estado y la consolidación de la libertad.
UN NUEVO GOBIERNO
Junta de Gobierno
Para garantizar la depuración efectiva del Estado, la Junta de Gobierno estará conformada por civiles sin vínculos orgánicos ni funcionales con las estructuras MUD–PSUV, así como por militares que no hayan comprometido su lealtad con el proyecto socialista. Quedarán excluidas, de forma expresa, aquellas personas que hayan ejercido funciones políticas dentro del sistema o que, por acción u omisión, hayan contribuido a la sostenibilidad de la tiranía.
MARCO LEGAL
Dada la pérdida de nuestra libertad conquistada en la Independencia y el origen fraudulento de la Constitución actual, el régimen y sus disposiciones carecen de legitimidad y eficacia jurídica, lo que obliga a apegarse al Plan ll Independencia de Venezuela y llamar a la restitución del orden constitucional originario, tomando como fundamento la Constitución de 1811, primer documento fundacional de la República y expresión auténtica de la soberanía popular venezolana.
En consecuencia, la Junta de Gobierno asumirá la responsabilidad de restablecer dicha Carta Magna como base jurídica de la República, promoviendo simultáneamente un proceso de adecuación constitucional mediante enmiendas, que permitan su actualización conforme a las exigencias contemporáneas, sin desnaturalizar su esencia fundacional.
Este proceso constituyente tendrá como marco doctrinario los principios superiores que dieron origen a la Nación y que deben regir su reorganización: Dios, Patria, Familia, Propiedad Privada y Libertad, garantizando así la continuidad histórica del Estado venezolano sobre bases legítimas, morales y republicanas.
La versión final de esta Constitución enmendada, tras su aplicación transitoria como guía al bien nacional, será sometida a la ratificación soberana del pueblo, como acto definitivo de restauración institucional y reafirmación del pacto fundacional de la República.
Sistema de Justicia
Remoción inmediata de todos los funcionarios judiciales nombrados por el régimen, incluyendo magistrados del TSJ. Convocatoria a una Junta Especial de la Magistratura para la designación de jueces de carrera sin vínculos partidistas ni criminales.
Las Fuerzas Armadas
Refundación inmediata de la institución militar bajo principios profesionales, eliminando apellidos ideológicos y nexos ilícitos. La devolución de la dignidad y el respeto a la Institución Militar es prioridad absoluta del gobierno especial.
El Nuevo Modelo Económico
Soberanía Y Prosperidad